Siempre hemos tenido la idea de que nuestro trabajo estaba donde vivíamos, donde estaba nuestra familia y, además, generalmente soñábamos con trabajar en la Administración Pública que, aunque tradicionalmente ha estado peor remunerado que la empresa privada, suponía un horario fijo, un sueldo estable y la conciliación de la vida laboral con la familiar. Muchos de nosotros, si terminábamos trabajando para una empresa, en cuanto nos hacían un contrato indefinido, nos comprábamos una casa y, de alguna manera, ya anclábamos nuestras vidas a ese destino cierto. Eso creíamos.

colaboracion

Sin embargo, después de esta profunda depresión y tras varios intentos fallidos en diferentes reformas laborales aprobadas por los sucesivos gobiernos hay que ir pensando que las cosas están cambiando. Han cambiado ya, de hecho.

La mayoría de la gente joven con la que hablo, lo tiene claro. Hacen las maletas y se largan. Sí, puede ser una opción para esta generación tan preparada, aunque es una pena para nuestro país, puesto que la inversión que hemos realizado en estos jóvenes, la van a aprovechar otros.

Otra opción es incentivar el autoempleo. Sí algo positivo podemos sacar de esta crisis es el cambio mental, laboral y cultural que se está produciendo, y quizá deberíamos fijarnos por dónde se está moviendo el mundo.

El cambio será duro, pero desde luego en este mundo globalizado, nuestro trabajo será diferente.

Colaboración

Se acabó el trabajar para una sola empresa. Viene un mundo nuevo de colaboraciones entre empresas, entre personas…

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Protected by WP Anti Spam